La importancia de medir el pH y la conductividad en la Horticultura

La Horticultura es el arte, la ciencia, tecnología y los negocios de la producción de hortalizas para el consumo humano. El objetivo de la mayoría es lograr el mejor rendimiento, es decir la mayor producción con el menor consumo de recursos posibles para lo cual es vital un entorno adecuado y una correcta alimentación.

Para conseguir esto es de vital importancia medir el pH y la conductividad o EC tanto en substratos como en las soluciones nutrientes empleadas. La motorización de estos elementos nos permitirá conocer las posibles causas de muchos problemas relacionados con la nutrición de las plantas y nos aportará información valiosa para corregirlos y que la producción y calidad sea no se vea afectada.

Medir el pH es unos de los aspectos básicos que cualquier horticultor debe emplear para cultivar con éxito ya que el pH afecta a la disponibilidad de los nutrientes tanto en el sustrato como en la solución nutritiva. La mayor parte de los nutrientes están disponibles entorno a un pH de 6.0 . No obstante cada planta tiene un rango óptimo que conviene tener en cuenta.

Medir la conductividad (EC) nos permite conocer la cantidad de alimento disponible para nuestras plantas también en los sustratos y en las soluciones nutrientes. Un exceso de nutrientes provocará acumulación de sales lo que influirá negativamente en el resultado final.

Con los medidores de pH y EC, estas mediciones de pH y conductividad se pueden obtener fácilmente con un simple análisis de agua.